¿Cómo se pide un presupuesto?
Nos cuentas qué quieres reformar y concertamos una visita a la vivienda, el local o el edificio. En la visita medimos, fotografiamos, revisamos el estado de las instalaciones y anotamos lo que te preocupa. Con esa información redactamos el presupuesto por partidas y te lo explicamos en una llamada, capítulo por capítulo, para que puedas preguntar y ajustar lo que necesite antes de decidir. Si tras esa conversación cambia alguna calidad o el alcance, te entregamos una segunda versión corregida.
¿Qué incluye el presupuesto por partidas?
Cada capítulo lleva sus mediciones, las unidades y el precio de cada partida: demoliciones y retirada de escombros a gestor autorizado, albañilería, fontanería, electricidad, carpintería, revestimientos y pintura. Se indica qué materiales se han previsto, qué queda excluido y qué trabajos dependen de lo que aparezca al abrir. Así puedes comparar nuestra oferta con otra línea a línea y saber, si más adelante cambia algo, qué partida se toca y cuánto varía.
¿Se encargan de la comunicación previa, la licencia y la comunidad?
Sí. Antes de empezar comprobamos qué trámite exige tu ayuntamiento para esa obra: comunicación previa, que en Galicia es el equivalente a la declaración responsable, o licencia con proyecto cuando se toca estructura, fachada o un edificio catalogado, como ocurre en buena parte de la Ciudad Vieja y de las fachadas con galerías de A Coruña. Preparamos la documentación, la presentamos y no iniciamos trabajos hasta tener el trámite resuelto. Con tu comunidad de vecinos gestionamos el aviso de obra, el uso del ascensor y la ocupación de zonas comunes para el acopio de material, y si se tocan elementos comunes, el acuerdo de la junta.
¿Cuánto tarda una reforma?
Depende del alcance y del estado del edificio, y por eso te damos el plazo por escrito en el presupuesto, junto a un calendario por fases. Un baño o una cocina tienen un calendario corto; una reforma integral de vivienda o la rehabilitación de un edificio se planifican por semanas con los oficios encadenados. Trabajamos con planificación y cumplimiento de plazos, te avisamos con antelación de cualquier variación, y lo que dependa de terceros, como licencias o entregas de materiales, se marca aparte para que sepas a qué se debe cada fecha.
¿Puedo seguir viviendo en casa durante la obra?
En reformas parciales, sí: organizamos los trabajos por estancias, protegemos los suelos y el mobiliario y dejamos operativo al final de cada jornada el baño o la cocina que esté en uso. En una reforma integral solemos recomendar salir de la vivienda mientras duran las demoliciones y las instalaciones, porque durante esas semanas no hay agua ni electricidad estables. Lo hablamos en la visita y lo reflejamos en el calendario para que pueda organizarse.
¿Trabajan también para empresas, clínicas y comunidades?
Sí. Además de viviendas, adecuamos locales, oficinas, despachos profesionales, clínicas y centros sanitarios privados, y rehabilitamos edificios para comunidades de propietarios. Son entornos donde la coordinación y la discreción son críticas: la obra se organiza por zonas y fuera de horario cuando el centro sigue abierto, y en el mismo proyecto entran instalaciones, seguridad electrónica y eficiencia energética con un único interlocutor técnico. Trabajamos también como subcontrata para administraciones, promotoras e integradores.
¿Cuánto cuesta una reforma integral en A Coruña?
En A Coruña la diferencia entre dos reformas del mismo tamaño puede ser del doble, y casi nunca es por los metros: es por cuánta instalación se renueva, si se toca la distribución, si el edificio es antiguo y qué calidades entran. Por eso no damos cifras sin ver la vivienda. En la visita medimos y revisamos estructura, bajantes y cuadro eléctrico, y te entregamos un presupuesto por partidas con cada capítulo desglosado, su plazo y lo que queda condicionado a lo que aparezca al abrir, para que decidas con los números delante.